| CÓMO
ESCRIBIR UN GUIÓN
Por Patricio Barros y Antonio Bravo
FASES EN
LA ESCRITURA DE UN GUIÓN
LA IDEA
Un hombre con inquietud e imaginación tiene una
idea. Quiere decir algo a los hombres de su tiempo y se
pone a escribir un guión. TODA PELÍCULA
EMPIEZA POR SER UNA IDEA. Las ideas nacen, se le ocurren
a su autor: a) bien porque ha vivido una serie de experiencias
que cree interesante que conozcamos los demás;
b) bien porque tiene ciertos pensamientos sobre el mundo
y sobre la vida que desea exponer; c)
porque ve una pintura o lee una obra literaria o escucha
una obra musical y se inspira en ellas.
La mayoría de las veces porque un tema está
de moda: hacer películas de amor, de guerra, de
política, históricas, comedias, etc. De
modo general esta clase de películas no suelen
ser obras de arte, aunque existen algunas excepciones.
La idea de una película o el tema es lo mismo.
Un tema se puede contar en dos palabras o en dos o tres
frases como mucho. Por ejemplo, los temas de La Cenicienta
y Blanca Nieves son idénticos: la joven protagonista,
bella y buena, se ve maltratada por alguien de su familia
que no la quiere bien y por ello ha de vivir una serie
de aventuras o peripecias hasta que encuentra uno o más
personajes que la ayudan. Como ves, el tema es el mismo
pero el argumento es distinto.
EL ARGUMENTO
Es el desarrollo de la idea, del tema, es decir, una sucesión
de hechos relacionados entre sí. Un mismo tema
puede tener dos desarrollos o argumentos distintos como
has visto en el punto anterior. Lo que cambian son los
sucesos y los personajes.
Cuando deseas contar a un compañero la última
película que has visto, le narras con pelos y señales
la historia. Este relato amplio y detallado es el argumento.
Se llama también guión literario . Argumento
es lo mismo que acción o fábula . EL ARGUMENTO
ES EL DESENVOLVIMIENTO DE UNA IDEA. Quien escribe el argumento
recibe el nombre de guionista . Puede ser una persona
o varias.
Se acostumbran a distinguir tres partes en la, mayoría
de los argumentos: el planteamiento de la acción,
el nudo o desarrollo de la misma, y el desenlace o resolución
de la fábula. La critica actual parece que no valora
el juego de estas tres partes. El autor ha de cuidar las
tres por igual, pues la ejecución defectuosa de
cualquiera de ellas echa a perder la obra. Una película
bien planteada y bien desarrollada en su parte central,
puede resultar fallida si el desenlace no es el adecuado.
Lo mismo puede ocurrir si se expone mal el planteamiento
o se equivoca el desarrollo del mismo.
En las películas actuales se conservan estas tres
partes. A veces en vez de tres son cinco o más
o solamente dos. Es importante determinar todas las partes
de una película.
El desenlace en algunas películas modernas no resuelve
la acción, la película Podría continuar.
No es un verdadero fin ni mucho menos un final feliz.
Es una simple interrupción en la narración,
un corte.
A la obra con final resuelto se la llama ahora obra cerrada
. A la que no tiene final o éste no resuelve nada,
se le llama obra abierta . Propiamente, obra abierta,
es aquélla en la cual el espectador es libre para
sacar sus propias conclusiones. El final feliz o desgraciado
no hace que una película sea buena o mala. El final
vendrá pedido por el resto de la obra. Es su adecuación
lo que hace que la película sea buena o no lo sea.
Muchos condenan las películas de final feliz sin
más, solamente por tenerlo. El final, ya lo hemos
dicho, lo establece el resto de la obra. No se admite
fácilmente, por ejemplo, un cuento con final desgraciado,
aunque podría haberlo, como en la película
Juegos prohibidos.
FASES EN
LA ESCRITURA DE UN GUIÓN
EL GUIÓN
TÉCNICO
Un argumento escrito en palabras cinematográficas
se llama guión técnico. Indica el empleo
de los medios técnicos que ya conoces: planos,
efectos de luz, movimientos de cámara, acciones,
diálogos, etc.
El guión técnico lo puede escribir la misma
persona que escribe el argumento o lo puede hacer otro:
el director o realizador.
4. LOS ARGUMENTOS CINEMATOGRÁFICOS
Antes se pensaba que había argumentos que le iban
al cine mejor que otros. Esto no es cierto. No hay argumentos
cinematográficos par excelencia. Cualquier tema
o idea, debidamente desarrollada en un argumento y realizada
convenientemente por un artista, se puede llevar al cine.
FASES EN LA ESCRITURA DE
UN GUIÓN
LOS ARGUMENTOS DE ANTES Y LOS DE AHORA
Antes el cine se limitaba a unos cuantos argumentos porque,
de modo general, se atenía a la siguiente regla:
"hacer que los espectadores rían, lloren,
estén a la espera de lo que sucede". El cine
era, pues, un arte para producir sentimientos y emociones
fuertes o simplemente entretener. Eso es también
verdad. Había autores que se salían de la
regla y realizaban películas distintas.
Ahora el cine no da muchas emociones. Al cine se va a
pensar, a conocer el mundo. El autor moderno tiene cosas
que decir y las dice. Algunas películas ya no cuentan
historias ni pasa nada en ellas. Otras son originales
porque no se parecen en nada a las anteriores. Hoy se
cree poder decirlo todo y se busca decir las cosas de
forma, distinta.
ESQUEMA DE UNA
PELÍCULA
La película tradicional está construida
de la siguiente manera: la primera parte es la introducción
o planteamiento, viene luego el desarrollo de la acción
hasta alcanzar un punto culminante llamado clímax
y, por último, el desenlace.
Se representa así:
VALORACIÓN DE LOS ARGUMENTOS
Ninguna película es buena solamente por su argumento.
Ya hemos dicho que no hay argumentos buenos ni malos.
Ahora es el momento de puntualizar. Sólo hay obras
buenas y malas. En una película no se puede separar
lo que se dice de como se dice. Esta idea la repetiremos
varias veces y es muy importante. Es la película
ya terminada lo que hay que juzgar.
LAS OBRAS LITERARIAS
EN EL CINE
Es difícil llevarlas al cine porque fueron pensadas
para un medio de expresión distinto: la literatura.
Se pueden llevar; todo es cuestión de arte, de
un hombre capaz de trasladar a un medio de expresión
distinto la obra pensada para otro medio. Si se llevan
hay que pensarlas otra vez, es decir, a partir de ellas
hacer otra cosa.
Para valorar las obras literarias llevadas al cine o las
pictóricas has de tener presente lo siguiente:
que cada Don Quijote debe ser otro Don Quijote. Tienes
que olvidarte de la fidelidad a la obra literaria. Por
el contrario, cuando la imitación no añade
nada se trata de un simple calco, de un plagio, o de teatro
fotografiado.
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