| COMO
HACER UN COMENTARIO CRÍTICO DE UNA PELÍCULA
Por Patricio Barros y Antonio Bravo
NO
TODO EL CINE ES ARTE
La mayoría de las películas equivalen a
las noveluchas que se venden por ahí. Son simples
productos para entretener al público. También
se produce música sin ningún valor artístico.
Es música de moda. Fíjate bien que no digo
moderna, pues hay música moderna buena y mala.
También hay cine moderno que está simplemente
de moda, sin que por ello sea bueno.
EL CINE ES UN ARTE
El cine es el arte de representar bellamente las imágenes
en movimiento, así como la pintura es el arte de
distribuir los colores sobre una superficie plana y la
arquitectura une la belleza a lo práctico de crear
un espacio y cubrirlo con unos materiales. También
la novela es el arte de escribir un relato, una historia
interesante, o, como hacen las novelas modernas, contar
una historia o no contarla, esto no tiene demasiada importancia,
pero si hacerlo de modo distinto a como se hacía
antes. ¿Pero qué es el arte? No es fácil
responder.
EL ARTE
El hombre se ha cansado de dar definiciones. Nosotros
no vamos a inventar otra. Te basta saber que el arte es
una actividad humana.
Hablar de obra de arte o de obra bella es lo mismo. La
cuestión está en saber cómo es la
belleza. Se han dado muchas opiniones. En cada época
se dice algo distinto. Ocurre, simplemente, que se descubren
nuevos campos para la belleza. Así, pues, la idea
de belleza evoluciona, cambia, se amplía, eso es
todo.
Se equiparó la belleza a lo grandioso, a la impresión
de orden, al descubrimiento de la verdad que está
oculta en las cosas, a la representación de algo
ideal, a lo que nos hace sentirnos mejores, a cuanto nos
gusta y nos produce un placer desinteresado, una emoción.
Hoy lo bello es lo original, lo realmente nuevo, la realidad
presentada de forma distinta a como se hacía en
el pasado. Pues bien: todos estos criterios continúan
siendo válidos. Mañana habrá otros.
El campo de lo bello se va haciendo, con el tiempo, más
grande.
INDICACIONES PARA
SABER SI UNA PELÍCULA ES UNA OBRA DE ARTE
No vamos a darte
normas, reglas, porque en arte no sirven de mucho y son
un tanto odiosas , sobre todo para el artista y los críticos.
En el arte hay reglas, pero hay que manejarlas con mucho
cuidado. Lo que vale para medir, para saber si una obra
concreta es bella, no sirve para medir otra distinta a
la anterior. Por eso hablamos de indicaciones, de señales,
que podrán decirte si una obra es bella o no lo
es:
Lo grandioso es signo de belleza .-Muchas películas
te impresionan por lo imponente de los acontecimientos:
la magnitud de una guerra, de una batalla o una hecatombe;
te atraen las fuerzas que mueven a los hombres a obrar:
la fe, su esperanza, su capacidad de lucha y sacrificio;
a veces es el tamaño de los vicios y de las pasiones
humanas. Pero, ¡cuidado!, solemos confundir grandiosidad
con grandísimo, con monumental, que es lo que ocupa
mucho espacio, mucha superficie o es de tamaño
excesivo. Los críticos califican a estas obras
como sublimes, como majestuosas.
También el orden, la simetría, son señales
de belleza .-Descubres, asombrado, en algunas películas,
un plan, un modo de estar los hombres, los hechos y las
cosas dispuestos, o, una relación de medida entre
las partes de la obra cinematográfica. Es lo contrario
de estar colocadas las cosas, los hechos humanos, sin
orden ni concierto. El gran defecto de muchas obras modernas,
hasta cierto punto interesantes, es que no tienen ninguna
medida.
El arte es la imitación de lo real. En otras películas
la verdad que se respira es indicio de belleza: verdad
o autenticidad del relato; humanidad de los personajes;
honradez del autor al tratar un tema, unos acontecimientos;
fidelidad de los hechos a la verdad histórica;
descubrimiento de la verdad oculta en los seres. No hay
que confundir el arte con la realidad. El arte no es la
realidad, es su imitación. Realidad, te conviene
saber, no es un concepto fijo. Cambia según los
tiempos.
La perfección es indicio de belleza. Hay películas
que pintan hombres y mujeres perfectos, tan acabados,
tan ideales, que son modelos de belleza y de conducta
moral. Antes el arte, las películas, pintaban la
belleza, la bondad de las criaturas, personajes nobles
y heroicos. Hoy se complacen en representar seres corrompidos,
repugnantes, feos física y moralmente, cobardes,
pero modelos de todos los vicios. Lo perfectamente feo,
es decir, la representación de lo feo natural,
es también un tema del arte, motivo de una creación
bella.
Un producto artístico es un producto original.
Las películas modernas son válidas para
muchos críticos si son realmente nuevas. Se piensa
que el mundo marcha y el arte también. Arte y novedad
son una misma cosa. La visión de la realidad que
te ofrecen estas películas es la misma que la que
te daría el primer hombre de la tierra. El profesor
Lapesa Melgar indica que una cierta originalidad es imprescindible
para que la obra artística posea algún valor.
Hay arte en el juego de los sentimiento. Se piensa todavía
que toda buena película debe emocionarnos. Es verdad.
Pero conviene no olvidar que el arte moderno, por lo general,
está reñido con los sentimientos. El arte
actual es más bien frío, pide nuestra reflexión
nada más. No se debe confundir emoción auténtica,
seria, con sentimentalismo. Tampoco se pueden condenar,
sin más, las películas poéticas,
las de amor, solamente porque en ellas intervienen los
sentimientos. Como hemos dicho ya, éstos deben
ser serios, auténticos y se han de representar
con prudencia, sin excesos. El sentimentalismo, por el
contrario, es el juego de los sentimientos en demasía;
más allá de lo necesario, extralimitándose.
Una buena película es una película de contenido.
Es decir, se piensa que el arte debe decir grandes cosas,
tratar graves problemas de la humanidad o profundizar
mucho en cuestiones pequeñas. Es cierto solamente
en parte. Es verdad, por ejemplo, que en toda gran película
se encuentra alguna verdad acerca de la naturaleza, de
la condición humana, de la sociedad que, de no
ser por esa obra cinematográfica, pasaría
desapercibida a los hombres. También es cierto
que el arte debe reflejar su época y los problemas
de la misma. Pero una película no es buena por
tratar problemas serios del mundo y de la vida sino, sobre
todo, por tratarlos bien, o por presentarlos de manera
interesante y honrada. Como ves, también importa
la forma del contenido. Estas películas no suelen
dar soluciones, se limitan a presentar los problemas.
En arte no es bueno presentar soluciones. También
nos parece equivocado que todo el cine deba ser cine de
contenido y que se diga de las demás películas
que son falsas y productos comerciales. El cine también
es diversión.
Una película de argumento es buena si la historia
y los personajes están conformes con la realidad
.-Las películas que cuentan una historia deben
procurar los menos fallos posibles en su trama, es decir,
cuanto más lógico y natural resulte el conjunto
de acontecimientos, cuanto más enlazados estén
entre sí, más perfecta será la película.
También los personajes de una buena película
no deben parecer muñecos, seres de cartón,
falsos, por el contrario, deben parecer seres vivos. Los
personajes han de producirte la impresión de que
son libres para ser ellos mismos, como ocurre con todos
nosotros. Una película es mala si los personajes
parecen manejados por el autor, si reaccionan y piensan
conducidos por los hilos invisibles de la mano de su creador.
La verdad en una obra de arte depende de su forma .-Ya
lo decíamos antes, a propósito de las películas
de problemas o de contenido. La verdad o la mentira de
una obra de arte depende de la manera, de la forma, que
el autor la presenta. No hay timas unos más verdaderos
que los otros. Lo que hace verdadero un tema es la forma
que lo da su autor.
Las buenas películas de género hacen jugar
a los espectadores .-Los géneros son maneras de
organizar algunos temas: el amor, la guerra, la lucha
contra el crimen, la vida en el lejano Oeste, los acontecimientos
recientes o de la vida real en la película documental,
los grandes sucesos del pasado y sus celebridades en los
filmes históricos, los hechos del futuro en las
cintas de ciencia-ficción, el miedo en las de terror,
etc.
Si son maneras de organizar los temas, quiere decir que
poseen sus reglas, sus normas. Las películas de
género no pretenden, pues, parecer verdaderas.
Ofrecen a los espectadores unas reglas de juego: las del
género. Si la película cumple a la perfección,
y con ingenio, con esas reglas, el filme proporcionará
un verdadero placer, pues el espectador habrá entrado
en el juego y aceptará las normas del mismo, por
ejemplo ésta, propia, a la vez de las películas
de aventuras y de los "westerns": creer que
el héroe es invencible. Pero hay buenas y malas
películas de género. Las malas son rutinarias,
simples copias. Se las llama películas de serie
, por el contrario, las buenas poseen ingenio, parecen
distintas, nuevas, aunque las reglas entre las que se
mueven sean las del género. Muchos críticos
se equivocan, creo, cuando piden a las películas
de género lo que estas no pretenden. Los géneros,
sus normas o hábitos, se modifican con el tiempo.
Antes tenían la consideración de permanentes.
LECTURA
DE UN TEXTO CINEMATOGRÁFICO
El método que proponemos a continuación
es el mismo que dentro de unos años aplicarás
a la lectura de un texto literario. Lo hemos tomado del
libro cómo se comenta un texto literario, de Emilio
Correa y Fernando Lázaro Carreter . Por supuesto
que hay este método y otros métodos, pero
me ha parecido conveniente ponerte sobre la pista de éste
porque el cine es un arte como otro cualquiera y no se
debe separar al cine del resto de la cultura.
El método
tiene seis fases:
A)
Lectura atenta de la obra o conocimiento preciso
de la misma.- Para la comprensión de la película
se hace preciso: Fijar la atención en lo que estamos
viendo y no ver distraídamente. Para ello conviene
tomar algunas notas. De muchas películas importantes
poseemos hoy día el guión, es decir, su
texto escrito. Nos podemos ayudar del mismo ala hora de
comenzar la explicación de la película.
Una amplia descripción del argumento contribuye
al mejor conocimiento de la obra cinematográfica.
No se trata de un simple resumen o síntesis, sino
de un desarrollo lo más completo posible, donde
se fijen las distintas acciones, los acontecimientos en
el mismo orden en el que han aparecido en la película,
los personajes principales, sus atributos, gestos y palabras
más importantes, así como los diálogos
esenciales.
B) Localización
de la obra cinematográfica.- Localizar es
fijar el lugar de una cosa. Por tanto, localizar una película
consistirá en precisar qué lugar ocupa en
la obra total de su autor. Se comienza por determinar
quién es el autor de la misma. Fecha de la realización.
Etapa en la que debemos clasificarla si el autor tiene
distintas etapas en su obra cinematográfica, por
ejemplo, Chaplin, Bergman, Berlanga o John Ford. Una simple
frase nos ayudará a describir esa fase o etapa
del autor, por ejemplo, período azul, rosa, cubista,
al hablar de Picasso, o, al referirnos a Chaplin, perteneciente
a la serie Keystone, a la Essanay, a la Mutual, a la First
National, a la United Artists. Interesa, en no pocas ocasiones,
fijar el género cinematográfico y literario
al que pertenece la obra. ¿Estamos ante una tragedia
o una fábula? ¿Es un documental o una película,
bélica? ¿Es un filme de fantasía
o de ciencia-ficción?
C)
Determinación del tema o temas de la película.-
El asunto o tema de una obra cinematográfica es
la trama de acontecimientos en que consiste la obra, una
breve narración que conserva los detalles más
importantes de la película. El tema o temas, pues
puede haber varios, se fija disminuyendo al mínimo
posible los elementos del argumento y reduciendo este
a nociones o conceptos generales. Para expresar el tema
basta una frase o dos.
D) Determinación
de la estructura.- Una obra no es un caos. El autor
construye la obra, la va componiendo. Componer es colocar
las partes de un todo en un orden tal que puedan constituir
ese todo. Toda obra, por pequeña que sea, posee
una construcción, una composición o una
estructura precisa. No podemos olvidar que las partes
de una película se relacionan entre sí.
Nos interesa destacar, otra vez, la existencia en cualquier
película de partes , de unidades narrativas. El
tema está siempre distribuido entre las partes
de la obra. Esta distribución es la estructura.
E) Análisis
de la forma.- La explicación de una obra
consiste en justificar cada rasgo formal de la misma como
una exigencia del tema, pues son inseparables. Hay, pues,
que realizar el análisis de la forma partiendo
del tema. No hay que confundir forma con medios técnicos
empleados.
F) Conclusión.-
Una vez estudiadas las fases anteriores, debes componer
un relato con todas ellas, que será la conclusión
o síntesis de la lectura del texto cinematográfico.
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